Comprar en tiendas de segunda mano o vintage se ha convertido en algo usual y aunque tiene muchos beneficios hay también una parte negativa, como en todo. En esta nota hago un detalle clave sobre esta práctica alrededor del mundo y también en nuestro país y, por supuesto, un estado de situación local. Una forma de comprar que no es novedad pero que ahora encuentra nuevamente su apogeo.
Thrift es una palabra en ingles que no tiene traducción directa al español pero que tiene que ver con un uso cuidado del dinero, con ahorrar y con tener conciencia sobre lo que se gasta. En Estados Unidos a los locales de segunda mano suele llamárselos “Thrifts store” haciendo referencia a que se pueden comprar ropa, muebles o accesorios usados a un precio muy, MUY, bajo. Otra forma de llamar a las prendas o accesorios que han tenido un dueño anteriormente es “preloved” (pre-amado) y suele usarse con más frecuencia para ítems de marcas de lujo. Hablar de productos de “segunda mano” refiere a que esa prenda, mueble o accesorio ha tenido uno o varios dueños previos. Una práctica por demás de común cuando hablamos de teléfonos de alta gama, autos o casas pero que generaba cierto escozor cuando se trata a ropa o accesorios (de hecho hay mucho de eso aún hoy). En esta nota te voy a contar un poco más sobre esto, algunas alternativas y también un costado no tan amigable, como tiene cualquier práctica para que estemxs atentxs.
Si bien la compra de segunda mano es una forma de comercio que tiene muchísimos años, es algo que en los últimos 10 años se ha visto en franco crecimiento por la ola de concientización sobre el consumo y el impacto que tiene en el medio ambiente, así como también por la búsqueda de vestir de manera más sustentable. Ahora bien, me parece pertinente hacer una diferenciación entre prendas de segunda mano y vintage. Cuando nos referimos a vintage, hablamos de prendas que fueron realizadas en décadas anteriores (en algunos casos refieren que debe tener más de 20 años de confeccionada). Deben mantener las características originales con las que fue hecha. No debe estar modificada, más allá de algún pequeño arreglo que se pueda haber hecho en ella. Cuando se decide ir por lo “vintage” no solo se trata de la prenda sino de su historia y su contexto. Si analizamos un poquito más… la ropa de los 2000 entraría en la categoría vintage. Sí, ahora es cuando me siento realmente vieja.
Con prendas de segunda mano nos referimos a aquellos ítems que son bastante actuales pero que han tenido uno o varios dueños previamente. Esta es la práctica que más vemos actualmente. Ropa de marcas argentinas reconocidas que han sido compradas y muchas veces tienen un uso o están sin usar pero fuera de su temporada (en algunos casos podemos encontrar conjuntos completos con sus etiquetas y empaques originales). Por otro lado y solo a modo de referencia, cuando hablamos de retro, nos referimos a prendas actuales con reminiscencia a otras décadas. Se utilizan formas, colores o combinaciones de ambas para dar lugar a una prenda que se confecciono actualmente. El famoso “todo vuelve” de la moda, que suele tener un ciclo de 20 años aproximadamente.

Además de la sustentabilidad, el ahorro y el consumo desacelerado lo que hace tan especial comprar en estos sitios es que encontrar prendas ÚNICAS. En general hay una de cada una lo que la hace super especial y en el caso de lo vintage, tiene una historia que podes llevar con vos cada vez que vistas esa prenda. Podés crear un estilo muy personal con algo que probablemente nadie mas tenga, que es una de las cosas más atractivas. Por supuesto, perderte entre percheros repletos de anécdotas que guardan hacen que el paseo sea algo maravilloso y super entretenido. Ayuda a desarrollar la creatividad pensando para qué podrías usar eso y en qué situaciones los usaron sus antiguos dueños. La adrenalina del hallazgo es otra de las cosas que me encantan de recorrer estos espacios (física o virtualmente).

En Estados Unidos es sumamente común y una práctica muy difundida en todo el país. Hay depósitos enormes, llenos de percheros y atiborrado de prendas; en general en buen estado. Por supuesto que hay algunos más afamados que otros pero en general se extienden a lo largo de todo el país. Existen también como algo muy recurrente los “garage sale” o los “Estates sales”. En los primeros, la propia gente pone tablones en la puerta de su casa vendiendo aquello que ya no usa o ya no quiere. Los Estates sales, tienen lugar en casas en ventas, que son abiertas al público y allí venden todo lo que perteneció a los ocupantes de la casa. La tiktoker Macy Eleni (@blazedandglazed) muestra en sus videos los lugares que visita (generalmente “estate sales”), dónde encuentra los eventos y luego muestra cómo quedan esas prendas y cuales son sus inspiraciones a la hora de adquirirlas. Otra tiktoker recorre diferentes “thrift stores” y su comunidad de instagram vota a través de sus historias si debe llevarlo o no (su famoso juego “thrift or pass” que da nombre a esta nota) se trata de Nichole (nycnichole). Como ellas, existen un montón de ejemplos, sobre todo en tiktok que muestran los diferentes lugares a los que van, sus compras y cómo combinan las prendas con lo que ya tienen.
Muchas de estas influencers y tiktokers venden luego sus hallazgos en poshmark, una página donde tienen sus perfiles y venden sus prendas (algo parecido a lo que aquí en argentina conocemos como Renova Tu Vestidor). En esa página pueden vender todo tipo de prendas, no solamente aquellas que son encontradas en tiendas de ropa usada. Es una práctica muy difundida entre influencers que tienen muchos seguidores en las redes sociales porque si les gusta su estilo pueden comprar sus propias prendas y ser parte de “su mundo”.
Con la pandemia, muchos de estos sitios o lugares generaron sus webs para que puedas comprar a través de las diferentes plataformas y que puedas tener una experiencia vintage online; muchos otros han seguido de la misma manera, especialmente porque se encuentran en países que no tuvieron cerrado sus locales por lapsos tan prolongados.
Europa no escapa a estas practicas y en muchos países de la Unión Europea algunos lugares turísticos son atractivos por este tipo de tiendas de antigüedades, vintage y segunda mano. No es novedad que, además, en las ciudades más grandes hay polos de tiendas de este tipo como en Soho, NY o Portobello Road en Nothing Hill en Londres, por nombrar algunas.

El tiktoker Angel Cuji (@akacuji), que tiene su propia web de venta de artículos pre-amados, advierte que esta práctica puede tener su costado no tan agradable. Se preguntarán por qué esto podría ser malo en algún sentido si aminora el consumo desmedido… En muchas de estas tiendas (como el Ejército de Salvación por ejemplo) se venden aquellas prendas que son donadas para que gente de bajos recursos pueda vestirse de una manera accesible. Lo que Cuji plantea es que en muchos casos, personas que pueden acceder a vestirse en otro tipo de locales va a los “thrifts stores” y no solo compra para usar sino que lo hace tambien para revenderlo en sus sitios de Poshmark (en general son personas con muchos seguidores que luego promocionan esos hallazgos en sus redes sociales). Es por eso que, esto puntualmente le quita la posibilidad de adquirir prendas a quienes no pueden vestirse sino a través de esas tienda de segunda mano.Él mismo recuerda haber trabajado en una y haberse vestido allí porque no podía costear otro tipo de vestimenta y que le costaba mucho conseguir prendas que fuesen lindas y acordes a sus necesidades porque ya se las habían llevado para ser revendidas. Lo que sucede aquí es que, según relata Angel, aquellas personas que tienen el hábito de buscar prenda a bajo coste para revender suelen saber o suelen averiguar que días ingresan prendas para ir y tomar las mejores para su reventa en poshmark, muchas veces aprovechando su gran cantidad de seguidores y llegada. En el mismo sentido la modelo y creadora de contenido Anabel Sanchez, plantea esta problemática en su video “No romantizar ferias vintage” y también desarrolla algunas cuestiones relativas al regateo de las mismas. Es un video interesante que les recomiendo. Podés verlo haciendo click acá.
Cómo se puede contrarrestar esto. Donando ropa a estos lugares para que puedan ser reincorporadas al circuito. Así lo muestra también la tiktoker Macy Eleni que muchas veces cuándo se acerca los thrift stores, deja bolsas con prendas en los contenedores que se encuentran en la puerta del mismo.
Es algo para tener en cuenta, aunque en Argentina no sea de lo más frecuente, con la proliferación de esta práctica puede ser que genere este impacto y es necesario que podamos pensar más allá del “hallazgo”. Por supuesto que esto excluye aquellos lugares que venden marcas de lujo porque en algunos casos tienen un valor mayor a su precio de lista en el mismo producto pero nuevo y comprado en una tienda. No solamente se trata de cuidar el planeta sino también poder empatizar con el otro y con sus necesidades y con las posibilidades de cada uno.

Nuestro país no es la excepción a este fenómeno mundial y, por supuesto, que crece día a día a través de webs y de nuevos locales que se suman a los que ya estaban tradicionalmente.
Uno de los más conocidos es Juan Perez Vintage, en la ciudad de Buenos Aires, donde se pueden encontrar prendas vintage, de segunda mano y también marcas de diseñadores internacionales y de lujo. Hay quienes comentan que es un descubrimiento y hay quienes dicen que no es el mejor lugar para ir. Tienen sitio web y página en instagram. Según su propio sitio trabajan con consignación y acordás el precio con ellos.
Pasando a algo más masivo tenemos Renova Tu Vestidor, una web donde podés armar tu perfil para subir las prendas que ya no usás y darles una nueva oportunidad. Vos misma creás tu perfil, subís tus prendas, le ponés el precio y cualquiera que ingrese puede comprarla y la misma página te genera la etiqueta para que la lleves al correo y la despaches a todo el país. Por esto, el sitio te cobra una comisión por venta, pero no te cobra por tener tu perfil activo, solo si vendés algo (creo que es un 25% si no me equivoco, pueden chequear esa info en su web www.renovatuvestidor.com). Es una muy buena alternativa para vender y comprar prendas de diversas marcas nacionales (y también importadas) directamente a sus dueños. Podes buscar por prenda, por talle o por marca. Por otro lado, podés calificar al vendedor y tu experiencia con el mismo.

No se si la mayoría lo sabe pero yo resido en la ciudad de Rosario, por eso, tendremos un desarrollo aparte para nuestra ciudad que cuenta con muchísimos lugares y muchas formas de adquirir prendas que hayan tenido dueño previamente, en algunos casos hacen envíos dentro de la ciudad, otros a todo el país y en algunos casos solo puede comprarse de manera presencial, por tanto, si piensas visitar mi ciudad podes anotarte toda esta data.
Empezaremos hablando de la feria retro que tiene nuestra ciudad en el barrio de Pichincha y que se extiende por avenida Wheelwright (también conocida como Rivadavia) desde Pueyrredón hasta Oroño donde podemos encontrar ropa, accesorios, mobiliario, adornos y muebles. En uno paseo de los que suelo hacer por allí, estuve hablando con algunas de las personas que tenían puestos para que me contaran un poco la modalidad con la que trabajan y también estuve viendo un poco los precios, las prendas y si hay alguna ganga que podamos encontrar. La realidad es que funciona desde hace muchísimo tiempo pero nunca había ido para hacer un recorrido tan pormenorizado como lo hice esta vez. La feria funciona generalmente los días sábados, domingos y feriados pero puede ser que ocasionalmente estén jueves y viernes, mucho depende si se acerca alguna festividad como día del padre, de la madre, etc. En la página de la Municipalidad de Rosario pueden encontrar data (click acá).
Comenzamos el recorrido en el puesto “Las Chiquis” que me contó que hace muchísimo que esta allí y que las prendas las consigue a través de gente que se acerca a vender, gente que la contacta telefónicamente para que ella vaya a retirarlas y también cuando en las iglesias o en Cáritas se hacen ventas, compra los lotes de prendas. Una vez adquiridas las mismas, las arregla en caso de ser necesario: costuras, cambio de botones, etc; las lava y luego las lleva al puesto para que estén disponibles. La modalidad es en casi todos los feriantes igual, compran, buscan, arreglan, lavan y la ponen a disposición. Hay un instagram informativo de la feria que es @elroperitodepichincha y muchos de los puestos tienen sus redes que podés encontrar en las historias destacadas de la cuenta de El Roperito. Son muchos puestos (y mucha ropa para mirar) pero realmente vale la pena estar un buen rato recorriendo porque hay muchas cosas interesantes y con un presupuesto acotado podemos conseguir armar un conjunto super estiloso. Podes medirte, pero mi recomendación es que antes de ir te tomes las medidas y vayas con un centímetro para poder medir bien las prendas que te gusten en caso de que no tengas ganas de ir hasta el lugar donde podes probarte (pantalones o faldas por ejemplo). He comprado varias cosas muy originales a precios que realmente están muy por debajo de lo que encontramos en el mercado. Hay ropa de mujer, de hombre y de niños. Todas las personas que me atendieron fueron super amables y respondieron con mucha buena onda todas las preguntas que les hice. Mi recomendación es que VAYAN pero háganlo con tiempo para perderse por los percheros porque realmente tiene una mística increíble y es muy divertido. Es como una búsqueda del tesoro. Acá les dejo un mini video de una de las veces que estuve allī, me encantaría que me cuenten si fueron y qué les pareció. Formas de pago: muchos aceptan tarjetas pero el efectivo es la forma más común dado los precios bajos que manejan allí. Es importante aclarar que cada feriante puede poner los precios que desee a sus prendas, no hay un criterio unificado entre todos, por eso esto puede variar entre un puesto y otro.
Este espacio tuvo su momento de auge durante la crisis del 2001, donde mucha gente se vio obligada a vender prendas para poder reunir un poco de dinero y en muchos casos armaron sus puestos y vendieron sus reliquias personales para contrarrestar los efectos de una crisis sin precedentes en nuestro país (por lo menos para alguien de mi edad).
El Ejército de Salvación tiene varias sedes en nuestra ciudad (una esta en Urquiza 2142 y tiene su centro de recepción de donaciones en Amenabar 581), allí podes encontrar muebles, ropa y accesorios que son donados con fines benéficos a la organización y es una forma de reunir fondos para los diversos programas sociales que realizan. No olvides hacer tu donación para contribuir con sus causas si vas a comprar algo :).
Por otro lado tenemos “Italy, la feria americana”, un sitio web donde podes encontrar prendas vintage y también podes vender las propias. Consulta todo en su web www.laferiaamericana.com. En instagram podes encontrarlos como @italylaferiaamericana. Carmen de Viva la moda, hizo un recorrido por la galería que esta en Sarmiento 777 donde hay varias tiendas vintage, de segunda mano y de upcycling. Podés ver el video de Car en este link.
Pasando ya a showrooms, webs y locales de ropa de segunda mano, encontramos muchos más y cada uno tiene una modalidad particular, pueden comprarte, tomar tus prendas en consignación o bien, solicitar a sus seguidores sobre una determinada prenda en un determinado talle porque la necesitan para algún/a cliente/a. Dentro de esta consigna encontramos Manada de Feria (@manadadeferia) y Feria 5 Elementos (@feria_5_elementos). En estos 2 casos podes encontrar prendas en excelente estado (en algunos casos nueva con etiqueta, casi sin uso o con muy muy poco uso) de diversas marcas. Por otro lado hay showrooms que se dedican a vender prendas y accesorios (carteras y zapatos) de las marcas más reconocidas de nuestro país también con diversas modalidades al momento de conseguir los productos. Te dejo algunas opciones: Roma Circular (@roma.circular) en donde dejo siempre mis joyitas, Caza Breva (@cazabreva) en este caso solo podes comprar online; Loop Trendy Vintage (@loop.trendy.vintage); Ladies Market (@ladiesmarket.secondhand). Podes consultar por privado y consertar una cita en sus showrooms o bien, coordinar por mensaje directo por alguna prenda en particular. Con dos locales físicos (uno en el centro de Rosario y otro en Funes) y tienda online está El Romerito Boutique (@elroperitoboutique).
Conclusión. Lo que puedo decirles es que nos encontramos con una arista más del cambio en el paradigma de consumo: la sobreproducción, el fast fashion, los remanentes de prendas, la contaminación, la mano de obra esclava para producir mas a menores costo genera un impacto negativo en el contexto social donde esto ocurre. Comprar vintage o de segunda mano implica y genera un impacto positivo pero ¿qué pasa cuando esto de vuelve desmedido? Comprar por comprar no es parte de la solución, por eso, es interesante pensar y ser consientes de lo que compramos. La moda no tiene que ver con tener mucho, sino con tener lo necesario. Esta bueno evaluar siempre las opciones que tenemos y lo que necesitamos antes de dar el paso hacia la compra, porque, aún por barato que sea no esta bueno comprar algo y no usarlo nunca. Ademas de sumarte a estos pequeños cambios como comprar de segunda mano o vintage, esta bueno ser conscientes a la hora de consumir.

Como referente en lo que a compras en vintage refiere la tengo a Lessie (@intravenous_sugar) con un estilo muy interesante donde las prendas de décadas anteriores cobran una nueva vida y se fusionan con lo vanguardista de nuestra época. Less muy amablemente nos contó un poco su experiencia en este mundo de segunda mano: “Lo que más me gusta de comprar vintage o segunda mano es que generalmente suelen ser prendas únicas, tener algo especial o diferente me llama mucho la atención. Por otro lado, si perteneció a alguien de otro periodo temporal, tiene una historia que me parece mucho mas interesante que una prenda moderna de una tienda de las que cruzamos todos los días. La sustentabilidad es otro punto por el cual elijo esta practica de consumo”. Le apasiona ir a las tiendas y dejar que el lugar le sorprenda, recalca que lo especial es no saber con qué tesoro se puede encontrar, si bien a veces busca cosas especificas, en general no suele planear qué es lo que va a buscar. Aclara que muchas veces comprar online suele ser un poco más caro que hacerlo en las tiendas físicas, dado que quienes lo hacen se toman tiempo extra en la curaduría de las prendas (la elección de las mismas), lavarlas y ponerlas en condiciones, algo que muchas veces no sucede en tiendas físicas. Por supuesto, muy generosamente nos dejo algunos tips que sumamos más abajo, pero la regla de oro es ir con prendas ajustadas (calzas o blusas ceñidas) para poder probarnos las cosas encima de nuestra ropa, en caso de que no se pueda pasar a un probador, aunque si esa posibilidad existiera es mas higiénico probarnos con nuestra ropa debajo.

Te dejo algunos tips que esta bueno tener antes de ir a pasear o scrollear por estas tiendas:
+ Analizá qué necesitas y pensá claramente si tenes una prenda especifica que estas buscando o si pretendes armar un estilo particular. Podés armar tu propio moodboard en Pinterest para buscar inspiración.
+ Tomate las medidas antes de ir y registralas en una nota de celular o llevalas anotadas.
+ Lleva con vos el centímetro en caso de que no quieras medirte para tomarle las medidas a las prendas
+ Consultá y sacate las dudas que puedas tener, en algunas ferias no aceptan cambios.
+ Revisa bien las prendas que vayas a comprar y si necesitan algún arreglo, analizá si realmente conviene o si efectivamente tenés el tiempo de llevar a remendar aquello que haga falta (de nada sirve comprar algo para tenerlo tirado porque nunca le hiciste las modificaciones necesarias).
Lessie’s tips:
+ Luego de revisar las prendas, si tenes que hacer arreglos sugiere que sean cosas sencillas y de fácil arreglo.
+ Mantener tus medidas actualizadas siempre, en caso de que quieras ir regularmente
+ Tratar de buscar telas naturales como lana, algodón, tweed; porque generalmente la calidad de estos géneros en prendas vintage es mejor que lo nuevo
+ Si es la primera vez que van a ir, tener una lista de cosas esta bueno para que la experiencia no sea tan abrumadora. Es más fácil localizar prendas porque generalmente la selección suele ser muy grande.
Tips para compras online
+ Si vas a comprar online, asegúrate de que cada prenda tenga las medidas o bien, pedilas por mensaje privado.
+ Chequeá si realizan cambios o devoluciones, y en el caso de que si lo hagan mirá bien las políticas de los mismos, así evitas que todos pasen un mal momento por no haber mirado la información disponible. Si no la encontrás con facilidad, revisa las historias destacadas en las redes sociales o preguntá por mensaje privado.
+ Es importante que tengas en cuenta que en la mayoría de los casos, las prendas disponibles son únicas y en un único talle.
Lessie’s tips:
+ Si es la primera vez que vas a incursionar, las tiendas virtuales (o perfiles de ig) tienen una selección que no es tan grande como la que podemos encontrar de manera presencial, con lo cual puede resultar más fácil elegir.
Si queres contame en comentarios si es una practica que soles hacer y cuales son tus lugares recomendados 🙂




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