Tuvo su momento de gloria hace algunos años, supo ser el protagonista de accesorios, conjuntos y está en el top 3 de metalizados. Hoy vuelve con fuerza como el toque o el complemento perfecto y se conjuga con otros tonos metálicos. El dorado vuelve para quedarse definitivamente.
Con este tono la cuestión más importantes es cómo usarlo y qué complementos elegir. No es difícil, pero abusar de ellos puede darnos un aspecto barroco y, quizás, demasiado versacesco (excepto que eso sea lo que estamos buscando). Hoy la tendencia indica que debemos ir por los detalles, pequeños toques que agreguen estilo y sofisticación a nuestro conjunto así estemos con un jean y una remera básica.
Collares y cadenas: la superposición de cadenas finitas con pequeños dijes está a la orden del día. Se impusieron durante la temporada pasada y hoy tienen su auge. Quedan geniales y también podés usarlas solas como un detalle super estiloso. El dorado rosado también es un elegido para esta tendencia de colgantes.
Pulseras: desde finitas hasta brazaletes con piedras y apliques. Nunca quedan mal, siempre aportan muchísimo a lo que te pongas. Eso sí, elegila como protagonistas y no sumes muchos accesorios más. En este caso, menos es más, siempre. Las de este post son de Inefable Studio.

Relojes: la onda retro vuelve y los típicos relojes digitales (su marca más conocida es Casio) volvió a irrumpir en el mercado y son geniales para darle una vuelta a eso que te ponés todos los días con un aire vintage.
Lentes: Ray-Ban siempre confió en el dorado para el marco de metal de sus gafas, aún con la tendencia cambiante, siempre apostó a ellos y hoy muchas marcas se sumaron. Son detallazados a la hora de elegir unas gafas, sabrás que nunca pasarán de moda. Con vidrios verdes o marrones esfumados con mis preferidos y si sumamos algún detalle de carey, son amor puro. Los que ves acá son Vogue y podés conseguirlos en Europtica.
Cintos: sus hebillas son furor en dorado pero también tenés la versión tipo faja que corta y marca la cintura de manera magistral en conjuntos un poco mas arreglados.
Avíos: botones dorados o terminaciones de cierres suelen ser otro aporte de este tono a la indumentaria. Un buen blazer con botones plenos dorados: dame dos. Me encantan.
Carteras: Desde pequeñas bandoleras a tote bags, todo dependerá de cuan “prendido” sea el dorado. Si son muy grandes, mi consejo es que vayas por algún dorado un poco más opaco y no tan brilloso para que no sea un reflector y quizás en versiones más pequeñas puedas ponerlo a brillar; pero sin dudas le van a aportar mucho glam a tu día a día.

Zapatos: también tienen versiones en este estilo de metalizado, algunos más del estilo glitter y otros más o menos opacos. Dependerá de la ocasión la elección que hagas, para crear, todo está permitido. Incluso en zapatillas.
Indumentaria: Incorporá prendas de a poco si no te animás, una bomber, una pollera o alguna remera blanca con estampa dorada para ir dando pequeños pasos y para que veas si te habituás y te gusta, después de eso andá evaluando como te llevás con este metalizado.
Aros: los elegidos para mi son aquellos que tienen formas geométricas, pueden ser más gruesos o más finos, pero en general, son un complemento súper interesante y que me parece que quedan muy finos. En Inefable Studio también tienen opciones combinadas con otros materiales para que te vayas adaptando si no querés ir por un dorado pleno.
¿El dato? El dorado rosado, como mencionamos más arriba es otra de las opciones quizás un poco más tranqu en algunos casos que viene pisando fuerte desde hace un par de temporadas.
En este link te dejo un tablero de Pinterest para que puedas inspirarte.




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