Por Luli Pareti.
Las redes sociales son un arma poderosa, y las marcas lo saben. Ya no generan nada, que no tenga su correlación en las mismas; pero a veces puede ser un arma de doble filo. Los consumidores de esas marcas y por supuesto, sus detractores, tienen el poder de decir lo que quieran a través de ellas y a veces, puede generar una mala reputación para la marca.
Maria Cher tuvo un revés el año pasado, cuando muchas de sus prendas estaban demasiado “inspiradas” en colecciones internacionales. Quedó claramente demostrado que no había diseño.
El caso de Natalia Antolín, es distinto, en este caso la polémica se desató porque sus modelos son extremadamente flacas y a muchas personas les pareció que este no era un buen mensaje para sus seguidoras, que esos estereotipos eran imposibles de alcanzar para la mayoría de las mujeres.
Las fotos en cuestión:
Estas fotografías, generaron una catarata de comentarios negativos hacia la marca y hacia las modelos, tanto que, una de las modelos contestó a las agresiones que algunos impartieron hacia ellas. Ni en su página de Facebook, ni en su sitio oficial hubo descargo por parte de la diseñadora, pero sí lo hizo a través del sitio “Fashion Tv LA”.
Estas son algunas de las declaraciones que hizo, que sólo muestran la falta de trabajo en equipo y lo mal asesorada que está: “Ni bien noté la polémica, me puse al tanto de todo. La verdad es que las chicas que comentaron tienen razón, viendo la imagen, me parece fuerte. Lo que no comparto bajo ningún punto de vista es la feroz agresión a las modelos, pienso que actualmente hay mucha impunidad a la hora de comentar algo por las redes sociales“.
Y la mejor parte viene cuando, le echa la culpa a la estilista y a la fotógrafa, cuando todos sabemos que sin el ok de Antolín, esto nunca hubiera llegado a aprobarse como campaña: “Aunque yo reconozco que tengo la última palabra con las fotos, la totalidad de la campaña estuvo a cargo de Eugenia Rebolini y Candelaria Gil, la estilista y la fotógrafa. También me parece importante aclarar, aunque actualmente las modelos tienen una flacura que no es la de las mujeres de todos los días, que el equipo buscó explorar a través de las imágenes el concepto de lo onírico y de la “flotación”“.
Acá podés leer la entrevista completa: http://bit.ly/1BuG7Fb
El cambio es evidente, las marcas cada vez tratan de alejarse de los estereotipos de antaño, donde las modelos debían ser súper flacas y casi perfectas. La (mal) llamada “belleza irreal” (como si una chica que es flaca por genética fuera irreal) se alza pero a veces el mensaje se confunde, es como decir “no sos flaca pero te bancamos igual”; pero en otros casos se impone la belleza saludable, y ahí es donde se completa la magia. Aceptar tu cuerpo y estar saludable siempre, con los kg que sean y con la forma que tengas.
La realidad es que no todo nos queda bien a todas, es por eso que asesorarnos sobre cómo mostrar los mejores atributos y disimular aquello que no nos favorece tanto es un trabajo que está bueno hacer; entender qué nos va mejor y qué no. Ahora, TODO va a depender de cómo lo lleves.
Ya conté mil veces, que mis proporciones están lejos de ser “perfectas” por eso es que me encanta contar cuando encuentro una marca donde los talles están bien y aquellas marcas que favorecen a quienes no somos 90-60-90 y no medimos 1,70mts.
Hoy por hoy, valoramos más las marcas que tienen conciencia social y atributos que mejoran la calidad de vida o que contribuyen a mejorarla, pero por supuesto eso conlleva más esfuerzo por parte de ellas.
¿Vos qué opinás sobre este tema?





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