Los carteles del 30, 40 y 50% off invaden todas las vidrieras, vemos “ofertas” que nos tientan, pero si queremos ser inteligentes debemos pensar y analizar un poco lo que las tiendas tienen para ofrecernos para maximizar lo más posible nuestro presupuesto.
Para hacerlo de manera más sencilla y quizás un poco más didáctica, dividí en 3 categorías aquello en lo que podemos invertir en época de liquidaciones para que tengamos claro qué necesitamos. Siempre es una buena idea chequear nuestro ropero y ver qué cosas necesitamos realmente. Existe lo que se llama guardarropa básico que no nos debe faltar: un pantalón negro (chupín u oxford depende con qué se sientan mejor), camisa blanca, remera básica con y sin mangas (blanca, negra y gris), blazer (negro, blanco o crudo) y un jean con buen corte. En invierno sumar un buen saco sastrero en los mismos colores que el blazer y también podríamos agregar un color suela (o camel, o tostado, va por esa gama). Si alguna de estas cosas falta, estaría bueno ir por ellos en primer lugar, luego podemos seguir con las diferentes prendas.
Antes de meternos de lleno en estas categorías, un último consejo, a veces aunque algo esté súper rebajado y nos encante si no nos queda bien o no es nuestro talle NO COMPRARLO porque por más barato que sea, será caro para no usarlo nunca (o una vez y estar incómodas). Cuando me fui de viaje apliqué esta regla y ya usé casi todo lo que compré, fui consciente y por el momento, puedo decirles que ¡acerté!.
Ahora sí, desarrollaremos una a una estas categorías que les cuento…
1. Los básicos que vas a usar todo el año: son prendas o productos que trascienden las temporadas, cada año las tenemos en cuenta haga frío o calor. Las imprescindibles que necesitamos. Muchas de las prendas de esta categoría integran el guardarropa básico, pero hay excepciones.

El color block, entra entre estas excepciones. Si nos gusta el color y nos animamos a usarlo, este es un buen momento para comprar prendas de un solo tono (bloque de color) que nos guste y que vaya con nosotras. Una linda blusa, un pantalón en un tono shocking. Por ejemplo, si no tenemos un pantalón rojo (es un color que le queda muy bien a todas las pieles) y nos gusta esta tonalidad, este es el momento para adquirirlo. Un buen corte, recto u oxford es siempre una opción elegante para agregarle un poco de onda nuestros conjuntos. Una blusa de corte impecable en fucsia, amarillo o azul son siempre una buena idea.

Los colores, si bien muchas veces tienen que ver con la tendencia, no pasan de moda. Quizás tengan un auge en determinada estación, pero lo cierto es que, los colores estarán siempre ahí para rescatarnos de un día gris. Por eso, no podemos equivocarnos nunca si optamos por bloques de color en prendas clásicas y con buenos cortes. Aplica también para blazers por ejemplo.
Otra oportunidad para aprovechar, son los jeans. Mientras más clásico el corte, mejor la inversión porque sabremos que estarán ahí listos para el combate siempre. Muchos locales hacen buenas rebajas (aunque generalmente estos ítems tienen el menor porcentaje de descuento)
Por último, las carteras suelen tener su momento de auge en la liquidación porque son productos de una duración larga y que trascienden temporadas y estaciones. Si no tenés una clásica negra que sea caballito de batalla, está buenísimo invertir en una en este momento. Muchos lugares sólo liquidan los colores o formas de temporada, pero siempre existen otros que realizan buenos descuentos en formatos y colores más clásicos. Como decía Lita de Lazari: “camine señora, camine”.
Súper tip: NO realizar compras apresuradas. Tomarse el tiempo para pensar y analizar eso que tenemos, eso que queremos y eso que realmente nos hace falta. Ser sincero con uno mismo. Confiá en tu criterio.
Zapatos: En esta categoría está aquello que es media temporada, atemporal (valga la redundancia). Zapatillas por ejemplo, que es algo que sabés que vas a usar todo el año, aún cuando haga calor. Mules o zuecos, son otra opción. En este último caso, optá por aquellos de colores o formas más sencillos (los gucci quizás no sean la mejor idea).
2. Con pasaje al próximo invierno: aquí agrupo las prendas propias de las bajas temperaturas. Suelen ser muy abrigadas y por más clásicas que sean, sólo van para cuando hace mucho frío. Por eso, si elegimos bien, podemos elegir un guardarropa que nos sirva para el próximo año; o bien, si ya tenés…sumar alguna prenda que acompañe las que utilizamos frecuentemente. Lo bueno de estas prendas es que suelen tener rebajas importantes ya que no podrán venderlas o mantenerlas en los percheros mucho más allá de lo que dure el frío, por eso conviene aprovechar.

Sacos de paño es la primera opción porque suelen ser bastante caros en temporada; por eso, esta es la mejor oportunidad para adquirirlo si todavía no lo hiciste o bien, sumar uno nuevo o de algún color que nos haya gustado. Siempre que sea color block (como comenté algunos parrafos más arriba) no pasará de moda.El azul, es una hermosa opción pero los tonos pasteles también me parecen soñados (yo debería seguir mis propios consejos ya que tengo saco rojo, amarillo y fucsia, pero no negro o suela)
Géneros como lana también se encuentran bastante rebajados y muchos más aquellos más pesados y grandotes. Si ya tenés varios, te diría que mejor inviertas en otra cosa. Con dos o tres es suficiente (y se los dice alguien que sufre frío). Alternamos entre estos durante los días más crudos de invierno; pero generalmente solemos vestirnos cuál cebollas y más en estos inviernos tan locos. Sí es una gran recomendación, aquellos que son un poco más finos porque resultan más cómodos también al vestir y ocupan menos lugar.
Botas de diversa caña: las botas, si bien quedan divinas con shorts cuando hace un poco de calor, es muy difícil usarlas en pleno verano en nuestra ciudad y generalmente solemos archivarlas en el ropero hasta el año próximo. Las Bucaneras son la mejor inversión en esta época, si querés una pero no te animabas, podés comprarlas en rebaja y usarlas en estos días que quedan para ir con todo el próximo invierno. No nos olvidemos que todavía queda un mes y algo de frío (eso si el clima no enloquece). Texanas son las repetidas de todos los años (les mostré varios modelos de Uls que tenían detalles muy cancheros). Y aquellas colores clásicos de temporada como los marrones. Aunque no estén en auge de la tendencia, son asociados a esta estación y se combinan perfectamente.
Pantalones de lanilla: los vimos muchísimo esta temporada y el diversas formas, rectos, oxford, babuchas, chupín, tipo pantacourt, etc… en fin, las formas y los colores varían. Vienen también con sutiles estampados estilos escocés o inglés. Si optamos por el tiro alto, será un gol de media cancha.
3. Locura de temporada: aquí agrupamos aquellas prendas que son propias de la temporada o que corresponden a una tendencia que puede que no siga el próximo invierno y quizás tampoco en el verano pero que te enloqueció y querés probarla a toda costa. Este es el momento para adquirirla, si no lo hiciste. Si ya la tenés, no vayas por el segundo producto, probablemente te arrepientas.
Mangas con volados excesivos: las mangas fueron protagonistas en el invierno, volados por doquier y mangas oversize. Estas van a seguir durante la media estación donde tendrán nuevamente protagonismo porque podremos lucir géneros un poco más livianos; pero es probable que el próximo año aquella tendencia quede en el cajón de los recuerdos.
Estampado Vichy en prendas de alto invierno (es el clásico estampado cuadrillé tipo “mantel”): Este tipo de estampados no los recomiendo en prendas con géneros que acompañen temperaturas muy bajas ¿por qué? Porqué es un estampado asociado al verano, por eso, en prendas livianas, es una oportunidad pero en las gruesas es probablemente una sentencia de muerte para tu bolsillo. Si lo amás por sobre todas las cosas, buscá alguna prenda que tenga un precio excelente, sino optá por aquellas que te duren durante el verano.
Bordados florales (y enormes): Este invierno tuvieron su auge y los vimos en ¡todos lados! y en todo tipo de prendas: sacos, parkas, camisas, remeras, pantalones, todo todo todo bordado. Si pensás ir por esta tendencia que seguramente entrará en la curva descendente; elegí bordados sutiles en prendas clásicas. El maxi bordado ya casi está fuera.
Metalizados furiosos: No es una tendencia que sea super fuerte, sino que deambula por las temporadas. Todos los años en cada estación se ve una re-utilización de los mismos en carteras, zapatos, indumentaria y accesorios. ¿Qué es lo que ya no veremos? Esas prendas completamente metalizadas casi espejadas que reflectan la luz de manera grotesca. Los maxi metalizados cual astronauta, no serán de la partida de las próximas temporadas como sí lo serán los metalizados con brillos sutiles y en toques en diversos artículos. Que cosas SÍ de metalizados: camperas (sobre todo si son “gastadas”), polleras midi plizadas, botas y zapatos acordonados y zapatillas.


Algunas últimas cuestiones para tener en cuenta…siempre es importante PENSAR antes de comprar. Aquellas compras impulsivas suelen resultar un gasto innecesario que termina durmiendo en el fondo del ropero. También hay que tener en cuenta qué tipo de actividades realizamos diariamente para saber si esa prenda tiene lugar en nuestra vida diaria y no será algo que compremos “para cuando tengamos la oportunidad de usarla” que generalmente suele ser…NUNCA.
Comprar porque es lindo y está “barato” es una buena inversión si nos queda bien y es nuestro talle, comprar dos o tres talles más o menos, termina siendo un gasto innecesario. Estamos en un momento que hay que cuidar el bolsillo, por eso, cada cosa que compremos debe poder usarse más de una vez y en más de un conjunto u ocasión.




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